Esta semana me he preguntado porqué algunos de mis clientes consiguen que no me despegue de sus proyectos, que todo el equipo trabaje con ilusión y que ofrezcamos nuestras mejores ideas en un tiempo récord con una sonrisa.
Hoy me he planteado seriamente porqué determinados directores/as de comunicación son capaces de obtener el 150% de sus agencias mientras que esos mismos equipos parecen no acertar en otras ocasiones. Porqué unos consiguen tanto rendimiento de sus fees y crean ese clima de confianza en el que las mejores ideas despegan mientras que otros entierran cualquier posibilidad de que alguna cosa salga bien.
Aquí están mis
reflexiones abiertas. Reglas simples que he constatado entre los mejores Dircoms
para los que he tenido el gusto de trabajar y cómo reconocer a los malos:
1.-El talento
fluye en un entorno de respeto, de buen humor, de confianza. El Dircom malo
piensa que la amenaza, el tono agresivo y la presión constante es un estímulo.
2.-El talento
nunca vende propuestas, las debate. El Dircom bueno participa, aporta, pide
cambios, sabe que el trabajo es un proceso dinámico. El malo espera que le
convenzas de lo que tiene que hacer.
3.-El talento
es multidisciplinar, no secuencial. El Dircom malo se empeña más en los pasos
que tocan, que en la visión global del proceso de comunicación.
4.-El talento
siempre es simple, nunca laberíntico. El Dircom malo prefiere que las ideas se
entierren en toneladas de papel que justifiquen un trabajo.
5.-El talento
es más sensible al reconocimiento y a la gratitud que a cualquier otro tipo de
estímulo. Los Dircoms buenos saben que recompensar a la agencia no es lo mismo
que recompensar a sus equipos.
6.-El talento
siempre puede elegir en qué proyectos se centra. Por eso los mejores Dircoms
tienen a los mejores trabajando más duro para ellos mientras que los peores los
espantan. (y se enorgullecen de ello)
7.-El Dircom
bueno no tiene miedo a preguntar, a decir “esto no lo sabia”, a sorprenderse, a
pedir detalles. El malo siempre oculta que no tiene ni idea de lo que le hablas
y por eso teme tu trabajo.
8.-El Dircom
bueno ama la buena comunicación tanto como tu, por eso sabes que tienes un reto
común y genera ilusión. El malo piensa que está desempeñando una función poco
valorada en su empresa.
10.-El Dircom
bueno esta informado, conoce el sector, la gente, sabe lo mejor y lo peor de
ti. El malo no tiene necesidad porqué “no se dedica a esto de la publicidad”
Hoy me gustaría
sacar el máximo partido al potencial del blog y conseguir que este espacio se
convierta en una zona de aprendizaje para que Dircoms, gente de Marketing,
publicistas y comunicadores en general podamos establecer un manual básico de
uso de las agencias para que todos podamos sacarle más partido al complicado
reto de gestionar egos, talento y emociones en favor de las marcas.






























La verdad a veces es más dura que la mentira y aquí se han escrito ese tipo verdades. Ramón, esto que has escrito es extensible a todos los ámbitos de la vida, de las relaciones sociales.
Un buen Dircom, igual que un buen amigo, sabe cómo tenerte motivado.
Me ha gustado.
Publicado por: Juan González Alonso | 18/06/09 en 12:48
Todo lo que has escrito va mucho más allá del mundo de las agencias de publicidad. Podría aplicarse a un Director de Proyecto o a cualquier líder en otros sectores.
Me quedo sobre todo con el punto 7: "El Dircom bueno no tiene miedo a preguntar, a decir “esto no lo sabia”... El malo siempre oculta que no tiene ni idea de lo que le hablas" No reconocer los propios límites es uno de los peores síntomas de la mediocridad. Los mejores líderes aprecian lo que los demás pueden aportarles, no necesitan demostrar constantemente su valía y pueden dedicarse a su trabajo: dirigir el proyecto.
Publicado por: Think Like a Project Manager | 02/08/09 en 20:44