Muerte a las interrupciones, viva la publicidad.

Hoy he aprendido que estaba equivocado entorno a una creencia fundamental de nuestro negocio en los últimos tiempos: a la gente no le gusta la publicidad. Contemplar cómo la gente aplaudía ante una performance en un autobús que anunciaba detergente o ver la reacción positiva de los jóvenes ante un actor que les pedia que se conectaran a su blog ha sido una grata sopresa. Ya hace años que mucha gente repite eso de “la gente ya está cansada de publicidad” y hoy me atrevo a desafiar esa premisa pesimista con la que muchas veces enfocamos nuestro trabajo.
La gente está cansada de interrupciones, de falta de honestidad, de que le vistan la mona de seda y sobretodo de falta de sensibilidad en según qué ejecuciones. Sin embargo, esa misma gente adora que les hablen de los productos, que les enseñen a comprar mejor, que les consideren consumidores inteligentes, que les sorprendan y sobretodo que les entretengan. Cierro una semana muy dura de grandes proyectos en alguno de los cuales he podido coincidir con los amigos de Marketing Vivo y poner en práctica algunas formas nuevas de llegar a la gente. Su idea de mezclar la interpretación con actores y el mensaje de una marca me ha parecido algo fresco y distinto a las tecnicas convencionales.
Nuestra visión poco convencional del Planning con su capacida de ejecución ha resultado una mezcla estimulante. Una excelente combinación entre estrategia y capacidad ejecucional.
Mi gratitud a Sergio por todo lo que he aprendido en el proceso pero sobre todo por demostrarnos que la publicidad sigue interesando muchísimo si hay gente dispuesta a investigar nuevas formas de hacerla llegar con altas dosis de humanidad.





























La publicidad como fenómeno se transforma pero no desaparece. forma parte de la experiencia de consumo, la integra y la extiende. Es cierto que las formas de publicidad tienden a cambiar con rapidez, pero no es menos cierto que es a partir de la publicidad como el consumo se transmuta.
Publicado por: Antonio Monerris | 30/05/08 at 1:31
Hay un hecho claro: si la gente ríe y comenta la publicidad de IKEA, o entiende que Repsol y Endesa quieren decir lo mismo y uno de los dos lo hace mejor, significa que se interesan por la publicidad.
Es cierto que las interrupciones interminables y las películas que duran 3 horas y media hacen que le cojamos manía (por ser las empresas responsables indirectas). Pero, en momentos como los de ahora, en que estoy "contemplando" la TV mientras leo cosas en internet, lo único que me hace mirar la caja tonta es la publicidad.
Hablemos otra vez de saturación y de falta de espacio/tiempo, pero no de que la publicidad no gusta.
Como el futbol, lo que hace es mover emociones y entretener.
Publicado por: Julio Garriga | 02/06/08 at 23:57